

Lima.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este miércoles a Perú, donde se reunirá el jueves con la presidenta Keiko Fujimori para fortalecer la cooperación bilateral en seguridad y analizar la creciente presencia de China en el país andino.
El funcionario arribó alrededor de las 18.30 hora local al Grupo Aéreo Número 8, ubicado junto al aeropuerto internacional Jorge Chávez, en el Callao. Perú es la última escala de una gira por Sudamérica que también incluyó Colombia y Ecuador.
Seguridad y alianza regional
Durante su visita, Rubio mantendrá inicialmente un encuentro con el canciller peruano, Carlos Espá, quien trabajó durante 15 años en la embajada estadounidense en Lima. Después se trasladará al Palacio de Gobierno para reunirse por primera vez con Fujimori desde que asumió la Presidencia tras ganar las elecciones celebradas este año.
La agenda estará marcada por la posible incorporación de Perú al Escudo de las Américas, una coalición impulsada por el Gobierno de Donald Trump para combatir el crimen organizado junto con países latinoamericanos alineados con Washington. Fujimori había expresado su intención de sumarse a esa iniciativa incluso antes de comenzar su mandato.
El Gobierno peruano busca contener el avance de organizaciones criminales vinculadas con la minería ilegal y la extorsión de comercios y empresas. Aunque la situación no alcanza los niveles de violencia registrados en otros países de la región, las autoridades reconocen un repunte de las bandas.
La cooperación estadounidense en ese ámbito quedó reflejada recientemente con la captura en Bolivia de Jhonsson Cruz Torres, conocido como “Jhonsson Pulpo” y señalado como líder de la organización Los Pulpos. El operativo contó con apoyo del FBI y la DEA.
La disputa por la influencia de China
Otro eje de las conversaciones será la competencia entre Washington y Beijing por su influencia económica y estratégica en Perú. Entre las inversiones chinas destaca el puerto de Chancay, operado por la empresa estatal Cosco, además de la participación de compañías del país asiático en sectores clave como la electricidad.
Rubio cuestionó recientemente que algunos proyectos respaldados por Beijing puedan afectar la transparencia y la seguridad de los datos. La embajada china respondió que sus inversiones cumplen la legislación peruana y defendió el derecho de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus socios internacionales.
La relación bilateral también incluye negociaciones para la eventual compra de 12 aviones F-16 Block 70, por unos 2.000 millones de dólares, y un contrato de aproximadamente 3.000 millones para modernizar la base naval del Callao. Además, esta semana Lima y Washington firmaron un memorando sobre inteligencia artificial que contempla la adopción de sistemas desarrollados en Estados Unidos.